Imagen de Michal Jarmoluk en Pixabay

Difícil panorama para la confección de indumentaria

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La industria de la indumentaria ve lejana la recuperación del sector, que perdió más de 3.500 puestos de trabajo en 2018 y otros 600 desde que comenzó 2019, con una contracción de la actividad de 7,9 por ciento en febrero, y espera, en cambio, unas complejas negociaciones paritarias a partir de la aceleración de la inflación y la caída del poder adquisitivo.

En su informe mensual, la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) advirtió que “la inflación de febrero y marzo superó las expectativas, lo que impide la mejora del poder de compra de la población” y, en consecuencia, “las ventas del sector difícilmente mejoren”.

“La reducción de las ventas afectó negativamente a la industria nacional: durante febrero la contracción de las cantidades fabricadas de indumentaria fue de 7,9 por ciento” interanual, período en el que la industria textil, principal proveedor del sector, cayó 9 por ciento.

Al respecto, señaló que la caída de la producción nacional de ropa provocó la destrucción de 3.536 empleos registrados entre el tercer trimestre de 2018 e igual período del año anterior, equivalentes a una caída de 8,2 por ciento en el personal del sector, de acuerdo con datos del Ministerio de Producción y Trabajo.

“Esta tendencia a la precarización laboral se fortaleció en el primer trimestre del año, dado que CIAI registra entre sus asociados una destrucción de aproximadamente 600 puestos de trabajo en empresas de confección”, alertó.

La cámara subrayó las dificultades que enfrenta la industria ante la dinámica inflacionaria que influye en el poder adquisitivo de los salarios, las jubilaciones, las pensiones y las asignaciones familiares y que pone a los empresarios del sector en una compleja negociación paritaria para los próximos meses, según el informe.

“Por un lado, los incrementos de salarios determinan la recuperación del poder de compra de los trabajadores, y con ello, de las ventas de nuestro sector. Por otro lado, los aumentos salariales representan un costo que será trasladado a los precios, en menor o mayor medida, dependiendo de la fortaleza de cada sector. Son dos caras de una misma moneda”, sostiene.

En base a datos del INDEC, la cámara relevó que, los salarios aumentaron 32,2 por ciento en enero en términos interanuales, mientras que en ese período la inflación del consumidor fue de 49,3 por ciento, y el poder de compra cayó 11,5 por ciento en un año.

La caída en el poder adquisitivo condujo a la reducción de 10,7 por ciento en las ventas de ropa en comercios minoristas en marzo, según la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Para el INDEC, las ventas de indumentaria y marroquinería en shoppings del Gran Buenos Aires cayeron 1,8 por ciento en enero de 2019 respecto al mismo mes del año anterior.

La industria de la confección tuvo, sin embargo, un alivio por el lado de la devaluación de 2018, que determinó un retroceso de 28,3 por ciento en la importación de ropa en febrero con respecto al mismo mes del año pasado. En cantidades, las importaciones bajaron 17,7 por ciento, según información del INDEC.

En cambio, las exportaciones de ropa argentina crecieron 16,5 por ciento respecto al nivel del mismo mes de 2018.

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